3 de marzo de 1976: Recuperar su espíritu y aplicar Justicia

Artículos Deja un comentario

Eva BarrosoEl 3 de Marzo de 1976 nos encontrábamos sufriendo  una feroz dictadura agravada  por una gran recesión económica producto de un opresor e insaciable sistema capitalista. Dos meses antes se había ido gestando en Gasteiz un ilusionante movimiento popular que aglutinaba a todo tipo de personas y colectivos que entendían la necesidad de lograr un cambio. Un cambio que dignificara las condiciones de trabajo, que rompiera con el pasado y estableciera unas plenas libertades tanto a nivel  social como sindical y político, en definitiva, un cambio que propiciara la instauración de una total y real democracia. 

Dos fueron las principales herramientas de las que se dotó esa lucha y movilización: Por una parte la solidaridad, y por otra, la participación y toma de decisiones a través de la asamblea. Fue tan grande el recorrido y dimensión alcanzados, que tanto el Estado como la Patronal se asustaron de las consecuencias que podía originar y la intensidad con la que se emplearon para reprimirlo fue brutal. Cinco trabajadores asesinados y un centenar de heridos, muchos de ellos de extrema gravedad.

Mataron trabajadores, pero no pudieron matar  aquel espíritu que tan hondo había calado en la sociedad y que posibilitó  unos logros y derechos impensables sin la lucha llevada a cabo.

Hoy 33 a√Īos despu√©s nos vemos inmersos en una muy similar situaci√≥n. Una brutal crisis econ√≥mica originada desde la banca y que como es habitual siempre recae sobre los mismos, es decir, sobre la clase trabajadora y los grupos¬† y colectivos sociales¬† m√°s desfavorecidos y marginados. A nivel laboral es tambi√©n alarmante la merma y rebaja de derechos y la precariedad en las condiciones de trabajo, con despidos o Eres definitivos o temporales, congelaci√≥n o merma de salarios, menos seguridad y prevenci√≥n que origina una gran siniestralidad laboral, temporalidad de los contratos, etc., etc. No podemos olvidar tampoco el gran recorte de libertades tanto a nivel individual como colectivo. La negaci√≥n del derecho a decidir, la¬† ilegalizaci√≥n de partidos y opciones pol√≠ticas, la represi√≥n y encarcelamiento de personas por su compromiso¬† social, cultural o pol√≠tico, la pr√°ctica de la tortura y el desoimiento de¬† recomendaciones que en materia de Derechos Humanos se dan desde instancias internacionales, son algunas de las vulneraciones que se dan en Euskal Herria¬† en nuestros d√≠as.

Es necesario recuperar las ganas y el espíritu que impulsaron las reivindicaciones, luchas y  movilizaciones   de aquel 3 de marzo de 1976. Es una tarea difícil pues el capitalismo y el materialismo que conlleva nos han atrapado en un consumismo atroz en el que frente a la solidaridad prevalece el sálvese quien pueda y con tal de mantener lo propio se machaca y pisotea al de enfrente.

Si a la clase trabajadora le pedimos recuperar aquel esp√≠ritu, a la clase pol√≠tica le exigimos que aplique, transcurridos 33 a√Īos, JUSTICIA para los afectados de aquella criminal actuaci√≥n. Los responsables tanto materiales como pol√≠ticos de aquella masacre siguen en la m√°s completa impunidad y ostentando altos cargos en diferentes¬† esferas de¬† poder¬† relevante.

Elaboran leyes que denominan de Memoria en las que perpet√ļan la impunidad y niegan el derecho a la Verdad y la Justicia. Impiden la anulaci√≥n de juicios farsa celebrados sin ninguna garant√≠a o reabrir sumarios en los que hicieron una total dejaci√≥n a la hora de investigar y esclarecer los hechos dando con ello cobijo y amparo¬† a los responsables, como es el caso, entre otros muchos, la matanza del 3 de marzo. Unos y otros se amparan en leyes de punto final, como la de Amnist√≠a del 77, para olvidar y dejar sin revisi√≥n sonrojantes episodios criminales cometidos desde, o con el benepl√°cito del Estado.

A pesar de todo ello vamos consiguiendo, a costa de mucho esfuerzo, avances en el √°mbito de la Verdad y de la posible e incompleta Reparaci√≥n. Y decimos posible e incompleta, pues a pesar de las leyes y normas aprobadas en ese sentido, son muchas las trabas y problemas que van surgiendo a la hora de su aplicaci√≥n efectiva. As√≠, la ley conocida como de Memoria Hist√≥rica, aparte de negar el derecho a la Verdad y a la Justicia, niega tambi√©n en la pr√°ctica el derecho a la Reparaci√≥n para un colectivo de afectados que, a√ļn estando contemplados en la ley como personas que lucharon por las libertades y en defensa de la democracia, no cumple con unos requisitos t√©cnicos marcados en el Decreto regulador de dicha ley. Dif√≠cilmente puede acreditarse, despu√©s de 33 a√Īos,¬† convivencia y dependencia econ√≥mica respecto de la persona fallecida, y menos a√ļn si esas personas ten√≠an 17 √≥ 19 a√Īos y compaginaban estudios y trabajo como Francisco Aznar o Romualdo Barroso asesinados en el desalojo de la iglesia de San Francisco del barrio de Zaramaga de Gasteiz, o en casos de estudiantes que fueron asesinados en manifestaciones, controles militares o en comisar√≠as como fueron Enrique Ruano en Madrid (19-01-1969), Javier Escalada en Iru√Īea-Pamplona (14-03-1970), Roberto P√©rez Jauregi en Eibar (4-12-1970), Mikel Salegi en Donostia (18-12-1974), Victor Manuel P√©rez Elexpe en Santurtzi (20-01-1975), Koldo Arriola en Ondarru (23-05-1975), Javier Verdejo en Almer√≠a (14-08-1976), Mari Luz N√°jera en Madrid (24-01-1977) o Gustavo Frecher en Barcelona (16-09-1977) por poner algunos ejemplos de jovenes asesinados entre las decenas y decenas de v√≠ctimas de la Impunidad. El¬† resarcimiento por una muerte causada por las fuerzas represivas de un Estado dictatorial, no puede tener car√°cter de pensi√≥n asistencial y deber√≠an tener derecho a ese resarcimiento aquellas personas que leg√≠timamente les corresponda, independientemente de la convivencia o dependencia econ√≥mica con el causante del hecho.

Tampoco est√° claro, a pesar del esp√≠ritu con el que¬† entendemos, o queremos entender, que se aprob√≥ la Norma Foral de JJGG de √Ālava relativa a los afectados del 3 de marzo de 1976, que todos los heridos en los hechos puedan acogerse a las solicitudes que vienen reguladas por el Decreto. Hemos dado traslado a los grupos pol√≠ticos de esa m√°xima instituci√≥n alavesa de nuestras reflexiones y preocupaciones y esperamos que atendiendo al sentir expresado en los debates y manifestando su clara voluntad de dar soluci√≥n a los problemas surgidos, puedan reconducirse todas las trabas que a nivel t√©cnico han surgido.

Esa misma voluntad de acabar con el desigual trato y consideración que se da con los afectados por las diferentes violencias y para que todos ellos tengan el mismo reconocimiento,  es la que vemos que falta también el  ejecutivo del Gobierno Vasco con el Lehendakari a la cabeza.  Nos han reconocido en el Parlamento Vasco a los afectados del 3 de Marzo como víctimas del terrorismo, pero al mismo tiempo nos excluyen de las leyes de solidaridad que elaboran para dichas víctimas.
Dentro de su hipocres√≠a, hay pol√≠ticos que ponen el grito en el cielo y tachan de aberrantes, informes elaborados desde la propia Direcci√≥n de Derechos Humanos en los que indica la necesidad de acoger y respaldar a esas ‚Äúotras v√≠ctimas‚ÄĚ consecuencia de las vulneraciones de derechos humanos derivadas de la violencia de motivaci√≥n pol√≠tica. Otros, dentro de su ambig√ľedad consideran que no es el momento oportuno. ¬ŅPara cuando esa ley? ¬ŅCu√°ntos a√Īos m√°s tienen que pasar?¬† Cuanto m√°s se tarde en abordar esta injusticia, m√°s se ahonda en la herida, m√°s resquemor se crea y al mismo tiempo se cierran escenarios a¬† posibles puntos de encuentro que pudieran darse.

Que este nuevo 3 de marzo sea un punto de inflexión para toda la sociedad en general y de su  la clase trabajadora y política en particular. Las trabajadoras y trabajadores   reafirmándonos en la lucha, de manera solidaria dejándonos de individualismos, todas y todos, juntas y juntos  caminando en la misma dirección. La clase política también tiene una labor pendiente a desarrollar; Corregir las injusticias promoviendo y elaborando leyes que traten a las víctimas, a todas sin exclusión, de las diferentes violencias por igual y acabar con la discriminación mantenida. Es  su obligación.

Hoy es 3 de marzo, un buen día para empezar.

2 comentarios para “3 de marzo de 1976: Recuperar su esp√≠ritu y aplicar Justicia””

  1. Agustín

    Hoy m√°s que ayer y menos que ma√Īana debemos seguir en la brecha porque el resultado de las urnas del pasado domingo d√≠a 1 √ļnicamente producir√° un cambio de ocupante del sill√≥n correspondiente pero nada m√°s.

  2. Marina

    Un restaurant on adiucm molt sovint per que ens tracten especialment be9! Normalment diem allf2 que volem pagar per sopar i la Sandra ens confecciona un menfa d’acord al preu pactat pre8viament! Normalment amb 25‚ā¨ sopem sumament be9! A me9s, no escatimen en detalls: qualitat del vi, cafe8s inclosos… I a me9s sempre ens conviden a xarrups abans de marxar! Super recomanable!

Deja un comentario

© Asociación de Víctimas y familiares de Víctimas del 3 de Marzo | Contacta con la AsociaciónEntradas RSS Comentarios RSS