{"id":1545,"date":"2014-03-04T11:07:37","date_gmt":"2014-03-04T10:07:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.martxoak3.org\/blog\/?p=1545"},"modified":"2014-03-04T11:08:28","modified_gmt":"2014-03-04T10:08:28","slug":"3-de-marzo-de-1976-un-oceano-de-valentia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.martxoak3.org\/en\/3-de-marzo-de-1976-un-oceano-de-valentia\/","title":{"rendered":"3 de marzo de 1976, un oc\u00e9ano de valent\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.martxoak3.org\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/3-de-marzo-homenaje-1.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" alt=\"3-de-marzo-homenaje-1.jpg\" src=\"https:\/\/www.martxoak3.org\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/3-de-marzo-homenaje-1.thumbnail.jpg\" width=\"128\" height=\"91\" \/><\/a>En v\u00edsperas del 35 aniversario de la matanza del 3 de Marzo en Gasteiz, la periodista Amparo Lasheras y el veterano luchador Periko Solabarria rememoran aquellos sucesos para hacer una lectura m\u00e1s actualizada y, desde la distancia en el tiempo, m\u00e1s anal\u00edtica que la inmediata, en la que prevalecen los sentimientos.<!--more--><\/p>\n<p>De los sucesos del 3 de marzo de 1976 se recuerda por encima de todo el silencio. Un silencio brusco que de pronto se apoder\u00f3 de las calles envolviendo la ciudad entera en ese ritmo desgarrado y hondo que precede a la tragedia, a la noticia de la muerte inesperada e injusta. En pocas horas, Gasteiz se convirti\u00f3 en una ciudad aterrada, oscurecida por el temor y la tristeza. Parec\u00eda como si el miedo se hubiera roto en terribles secuencias de dolor, ocultando la tarde y hasta la vida en el sonido repetido y lejano de unos disparos interminables&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>Estas palabras, escritas hace diez a\u00f1os con motivo del 25 aniversario de los asesinatos del 3 de marzo de 1976, salieron del coraz\u00f3n para recordar el estallido de dolor, rabia y tristeza que se apoder\u00f3 de Gasteiz en las horas siguientes a la masacre de la Iglesia de San Francisco. Hoy, 35 a\u00f1os a\u00f1os despu\u00e9s, con el recuerdo a\u00fan vivo y dolorido, lo sucedido en Gasteiz precisa y merece una lectura m\u00e1s actualizada que la que aportan los sentimientos pasados.<\/p>\n<p>El 3 de Marzo es, en nuestra opini\u00f3n, el hecho m\u00e1s deliberadamente olvidado en la historia de los \u00faltimos 40 a\u00f1os. Lo que sucedi\u00f3 en Gasteiz fue una muestra ejemplar de autoorganizaci\u00f3n obrera. Sobre esos hechos se ha hablado, se ha escrito e incluso alguna vez se ha teorizado. Todos los trabajos han aportado reflexiones importantes en el an\u00e1lisis hist\u00f3rico y social de una lucha que, aunque fuese s\u00f3lo por unos d\u00edas, toc\u00f3 la utop\u00eda de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Gasteiz sucedi\u00f3 algo que tiene que ver con ese lado de la ideolog\u00eda pol\u00edtica de la que escribe Alfonso Sastre: la importancia de los sue\u00f1os y la imaginaci\u00f3n en la lucha y en la construcci\u00f3n del futuro. Una perspectiva que escapa a los an\u00e1lisis formales y te\u00f3ricos del quehacer pol\u00edtico convencional, pero indispensable para entender, en su plenitud revolucionaria, el movimiento del 3 de Marzo.<\/p>\n<p>El cambio pol\u00edtico que se barruntaba tras la muerte de Franco fue, sin duda, un factor de impulso. Sin embargo, las huelgas surgieron en las asambleas, con la urgencia de cambio que desencadena la necesidad de pelear para recobrar la libertad y los derechos. Surgieron en la solidaridad y la unidad, dos valores impl\u00edcitos en las teor\u00edas revolucionarias y que, en la pr\u00e1ctica, se convierten en sue\u00f1o y en fuerza para luchar, no s\u00f3lo para mejorar un salario o cambiar un sistema sindical sino para construir un nuevo futuro, capaz de derrotar las estructuras capitalistas. En Gasteiz, nada se dise\u00f1\u00f3 desde arriba, todo se construy\u00f3 desde abajo. La organizaci\u00f3n popular y las asambleas marcaron el ritmo de la lucha y de los objetivos a conseguir.<\/p>\n<p>La solidaridad ante la represi\u00f3n patronal fue imprevisible. Implic\u00f3 a todo el mundo. Las manifestaciones eran constantes. Las asambleas cada vez m\u00e1s participativas. All\u00ed se exig\u00edan derechos para todas, igualdad y futuro tambi\u00e9n para todos. Se crearon las Comisiones Representativas que aglutinaban a todos los sectores en lucha y, durante tres meses, actuaron como vanguardia de una batalla ideol\u00f3gica que, adem\u00e1s de dar conciencia de clase al movimiento obrero y social que estaba naciendo, gener\u00f3 ilusi\u00f3n y dio ese poder extraordinario que da a cualquier proceso de cambio social y pol\u00edtico, el creer o saber que se llegar\u00e1 a los objetivos finales. Creo que \u00e9se fue un factor imprevisible (incluso para los sindicalistas organizados en la clandestinidad) y un elemento decisivo en la revoluci\u00f3n del 3 de Marzo. Y para demostrar que la realidad, por inamovible que parezca siempre se puede transformar, es preciso destacar el papel que tuvieron las mujeres en el 3 de Marzo, que tambi\u00e9n ha sido silenciado incluso por los movimientos feministas.<\/p>\n<p>Para entenderlo, la primera pregunta que se deber\u00eda hacer es: \u00bfqui\u00e9nes eran estas mujeres? Mayoritariamente amas de casa sin ninguna experiencia organizativa ni de lucha. Unas mujeres a las que durante d\u00e9cadas se les hab\u00eda ense\u00f1ado que su \u00fanica contribuci\u00f3n a la sociedad era la de mantener el papel de hija, esposa y madre. Mujeres a las que se les hab\u00eda educado \u00fanica y exclusivamente para ser un soporte firme en la familia franquista. Y, sin embargo, esas mujeres, ante la huelga de sus compa\u00f1eros, rompieron los valores inamovibles del franquismo, se organizaron, se unieron a la lucha y el proceso les fue transformando. Se convirtieron en personas activas, valientes y con capacidad para plantear cuestiones y tomar decisiones. Crearon sus propias asambleas y su propia din\u00e1mica organizativa. Su trabajo y sus acciones movilizadoras visibilizaron en la calle y trasladaron a la sociedad de Gasteiz la lucha que se estaba propagando en las f\u00e1bricas. Sin ellas todo habr\u00eda sido diferente y posiblemente sin su fuerza muchos hombres habr\u00edan claudicado. Dentro del 3 de Marzo, las mujeres llevaron a cabo una revoluci\u00f3n propia que cambi\u00f3 sus vidas y, lo que es m\u00e1s importante, su actitud ante la sociedad.<\/p>\n<p>Marx dec\u00eda que teor\u00eda y realidad deben encontrarse y operar juntas. El te\u00f3rico de poltrona es inadecuado, lo mismo que el activista que no se gu\u00eda por ideas. Tiene raz\u00f3n, pero la experiencia del 3 de Marzo y de otras luchas liberadoras enfrentadas al capitalismo nos han demostrado que, adem\u00e1s de buscar la actualizaci\u00f3n cr\u00edtica de otros procesos revolucionarios bajo la estructura de la dial\u00e9ctica y la pr\u00e1ctica de las ideas, hay que a\u00f1adir la ilusi\u00f3n y el convencimiento de que lo que creemos y so\u00f1amos es posible. No se conoce ning\u00fan proceso o lucha donde no haya existido un hombre o una mujer que no haya defendido el sue\u00f1o, no la quimera, de hacer realidad sus proyectos de transformaci\u00f3n de la realidad. Y si fue posible antes, tambi\u00e9n podr\u00e1 serlo en la actualidad. Como dijo Allende, \u00abel pueblo debe estar alerta y vigilante, debe defender sus conquistas\u00bb. Tal vez porque creemos en esas palabras, reivindicamos la necesidad de introducir la continuidad de los objetivos y la ilusi\u00f3n de alcanzarlos como una cu\u00f1a o vanguardia de rebeld\u00eda y audacia en la realidad actual.<\/p>\n<p>Las causas, es decir, la ofensiva global e imparable del capitalismo y la necesidad de derrotar esa ofensiva son las mismas, persisten en el tiempo. En este momento de crisis, en que el capitalismo parece tocar fondo al mismo tiempo que busca una nueva reformulaci\u00f3n social y pol\u00edtica de sus teor\u00edas, tambi\u00e9n se agudiza el pensamiento \u00fanico y aumenta la falta de derechos econ\u00f3micos de los pueblos, la miseria y la explotaci\u00f3n. Por lo tanto, la lucha de clases, aunque m\u00e1s difusa que antes, vuelve a generar la necesidad de cambiar la sociedad.<\/p>\n<p>Por eso creemos que, partiendo de las necesidades y los problemas inmediatos que la actual crisis est\u00e1 provocando en la clase trabajadora, en cada sector, en cada colectivo y en cada pueblo; organizando la acci\u00f3n y la lucha ideol\u00f3gica en el tiempo y el momento que exigen nuestros problemas y reivindicaciones cotidianas, podr\u00edamos confluir en un inter\u00e9s com\u00fan, en una acumulaci\u00f3n de fuerzas y rebeld\u00edas que nos lleve a un escenario de cambio para enfrentarnos al capitalismo como pueblo y como clase.<\/p>\n<p>El olvido individual o colectivo no existe, se fabrica o se impone. Como sucedi\u00f3 con el alzamiento militar del 36 y los cr\u00edmenes franquistas, con el 3 de Marzo no s\u00f3lo se ha intentado suprimir la verdad y el horror de los hechos. Se ha pretendido borrar y olvidar el fundamento de esa lucha. La raz\u00f3n de la utop\u00eda. Ahora, 35 a\u00f1os despu\u00e9s, estamos convencidos de que es urgente retomar la ilusi\u00f3n generada en las batallas que hemos ganado al capitalismo. As\u00ed, el recuerdo de Romualdo, Pedro, Francisco, Jos\u00e9 y Bienvenido, y el de otros trabajadores asesinados en otros lugares de Euskal Herria, del Estado y del mundo permanecer\u00e1 vivo en el coraz\u00f3n, en las ideas y en la lucha siempre necesaria de la clase trabajadora vasca. Como escribi\u00f3 Miguel Hern\u00e1ndez, \u00abuna gota de pura valent\u00eda\/ vale m\u00e1s que un oc\u00e9ano cobarde\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En v\u00edsperas del 35 aniversario de la matanza del 3 de Marzo en Gasteiz, la periodista Amparo Lasheras y el veterano luchador Periko Solabarria rememoran aquellos sucesos para hacer una lectura m\u00e1s actualizada y, desde la distancia en el tiempo, m\u00e1s anal\u00edtica que la inmediata, en la que prevalecen los sentimientos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-1545","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articles","category-10","description-off"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1545","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1545"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1545\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1547,"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1545\/revisions\/1547"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1545"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1545"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1545"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}