{"id":1577,"date":"2014-03-04T11:34:59","date_gmt":"2014-03-04T10:34:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.martxoak3.org\/blog\/?p=1577"},"modified":"2014-03-04T11:35:28","modified_gmt":"2014-03-04T10:35:28","slug":"encuentros-de-aske-noviembre-2010","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.martxoak3.org\/eu\/encuentros-de-aske-noviembre-2010\/","title":{"rendered":"Encuentros de ASKE noviembre 2010"},"content":{"rendered":"<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.martxoak3.org\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/logoask.GIF\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" alt=\"logoask.GIF\" src=\"https:\/\/www.martxoak3.org\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/logoask.thumbnail.GIF\" width=\"128\" height=\"119\" \/><\/a>En defensa de la Humanidad: hacia un Socialismo del Siglo XXI<br \/>\nIntervenci\u00f3n: <strong>Amparo Lasheras<\/strong>, periodista.<!--more--><\/p>\n<p>Algunos intelectuales sit\u00faan el comienzo del fin de las ideolog\u00edas despu\u00e9s de la II Guerra\u00a0 Mundial, en la d\u00e9cada de los 50. Pero es ahora en el siglo XXI, cuando el sistema, es decir el capitalismo y sus te\u00f3ricos, se esfuerzan en convencernos de que las ideolog\u00edas han muerto, que definitivamente han sido destruidas. Con la inestimable ayuda de los medios de comunicaci\u00f3n, nos quieren convencer de que se puede ser de derechas creyendo que se es de izquierdas, y de izquierdas, siendo en realidad un burgu\u00e9s postmoderno.<br \/>\nVivimos tiempos convulsos y tambi\u00e9n confusos y, sobre todo, vivimos tiempos despiadados para las clases m\u00e1s d\u00e9biles del sistema y, tambi\u00e9n, para los que todav\u00eda pensamos que no\u00a0 podemos sustentar nuestros ideales s\u00f3lo en la autocr\u00edtica o abandonarlos en el automartirio de la derrota; que es, ahora, cuando tenemos la obligaci\u00f3n de luchar y de trabajar para cimentar un futuro mejor que devuelva a los pueblos y a los trabajadores las riendas de su propio devenir.<br \/>\nAnte todo, me gustar\u00eda aclarar que soy una mujer, vasca y\u00a0 periodista que observa y narra el mundo que le rodea, uniendo el oficio de escribir al maravilloso oficio de vivir sobre el que tan acertadamente escribi\u00f3 Cesare Pavese. No creo y nunca he cre\u00eddo que las ideolog\u00edas hayan muerto. Pienso que, hoy, m\u00e1s que nunca,\u00a0 las ideolog\u00edas permanecen, que existen, y adem\u00e1s tenemos el deber de hacerlas vivir. Lo que ocurre es que unas, las que hoy conforman el neoliberalismo y todo el caos econ\u00f3mico, financiero especulativo, individualista, consumista, sexista, belicista y racista que de \u00e9l se derivan, prevalecen sobre las otras, las de todos los pensadores que, desde la ca\u00edda del Antiguo R\u00e9gimen, y despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Industrial del siglo XIX\u00a0 han contribuido a trasformar el mundo y, en especial, me quiero referir a\u00a0 Marx y Lennin.<br \/>\nEn los \u00faltimos 30 a\u00f1os, la ideolog\u00eda capitalista se ha fortalecido y ha ganado la batalla del presente a la ideolog\u00eda de la izquierda, en parte,\u00a0 con la ayuda de las interpretaciones m\u00e1s moderadas del socialismo y el comunismo como la socialdemocracia o lo que en su d\u00eda\u00a0 se bautiz\u00f3 como eurocomunismo, siempre a la sombra de los Estados y las democracias representativas, gestionadas\u00a0 y dirigidas por el propio capitalismo.<br \/>\nHoy, la sociedad se encuentra en plena aceptaci\u00f3n del\u00a0 agobiante mundo feliz que Aldous Huxley describi\u00f3 en 1932: una dictadura con apariencia de democracia, en un sistema de esclavitud, donde gracias al consumo y el entretenimiento, los esclavos aceptan felizmente su opresi\u00f3n<br \/>\nPero tambi\u00e9n estoy convencida, tal vez porque lo considero una necesidad de supervivencia ideol\u00f3gica, que ante el an\u00e1lisis de una realidad tan desoladora\u00a0 no PUEDE NI DEBE CABER la sensaci\u00f3n de derrota. El trabajo colectivo e individual para cambiar esa din\u00e1mica de confusi\u00f3n de valores y de explotaci\u00f3n es arduo pero no imposible.\u00a0 S\u00f3lo tenemos que rescatar de la historia aquellas ideas que un d\u00eda se enfrentaron al pensamiento establecido y dieron a la humanidad\u00a0 la posibilidad real de organizar las relaciones econ\u00f3micas, sociales, pol\u00edticas y humanas en estructuras igualitarias.\u00a0 Para m\u00ed, las ideas que nos pueden marcar las acciones de cambio para ganar el futuro\u00a0 siguen estando, como he nombrado antes, en las teor\u00edas de Marx, de Lennin, y en\u00a0 las experiencias revolucionarias de hombres como Ernesto Che Guevara, Castro, Allende, o, en Brasil, Paulo Freire con su proceso de alfabetizaci\u00f3n. Todos creyeron en ellas, las interpretaron y las materializaron de acuerdo con las exigencias y las caracter\u00edsticas de los pueblos a los que pertenec\u00edan y de las clases m\u00e1s explotadas.<br \/>\nEstamos en un momento de grandes contradicciones capitalistas y es urgente realizar un esfuerzo por romper el discurso actual y recuperar la esencia ideol\u00f3gica de esos procesos revolucionarios, para\u00a0 despu\u00e9s articularla y proyectarla conforme a la realidad que, como clase y como pueblo, nos ofrece el\u00a0 siglo XXI.<br \/>\nCuando el cabello se vuelve blanco una toma conciencia de que ha vivido.\u00a0 De repente, se da cuenta de que posee una vida, llena de experiencias de las que todav\u00eda se puede aprender algo. El escritor Jack Keruac, l\u00edder de la generaci\u00f3n Beats, en los a\u00f1os 50, lo expres\u00f3 con claridad: VIVE TU MEMORIA Y AS\u00d3MBRATE. Esa capacidad de asombro ante lo vivido es lo que todav\u00eda puede agitar nuestra audacia y nuestros ideales y nos hace enamorarnos del futuro.<br \/>\nCuando miras atr\u00e1s\u00a0 y observas la vida, compruebas que eres lo que tu tiempo ha sido. Eres la consecuencia directa de una elecci\u00f3n ideol\u00f3gica, en un momento\u00a0 y en un pueblo determinado, en un conflicto de clases permanente y cambiante a la vez.<br \/>\nPor eso, creo que el lema de estos encuentros invita a un an\u00e1lisis profundo de las elecciones y experiencias, sociales o pol\u00edticas, vividas desde la perspectiva revolucionaria. Tiene que ver con volver a creer en una posibilidad real de transformaci\u00f3n de la realidad. Creo que recuperando la pr\u00e1ctica de la lucha ideol\u00f3gica del marxismo y el convencimiento de \u201cpoder lo imposible\u201d del\u00a0 socialismo ut\u00f3pico, podremos construir los cimientos del socialismo del siglo XXI y, as\u00ed, enfrentarnos al pensamiento \u00fanico del\u00a0 actual neoliberalismo econ\u00f3mico y del neofascismo pol\u00edtico y social que nos invade.\u00a0 El ser humano, como dicen algunos, es imprevisible, por eso existen los poetas\u00a0 y los revolucionarios y mientras exista esa chispa de espontaneidad revolucionaria que defend\u00eda Rosa Luxemburgo, se podr\u00e1n romper las din\u00e1micas opresoras, elegir la libertad en lugar de la seguridad y construir realidades diferentes a la actual.<\/p>\n<p>Pertenezco a la generaci\u00f3n que creci\u00f3 con el franquismo, a\u00a0 una generaci\u00f3n de silencios y de preguntas, a la que le obligaron a vivir con el conformismo de la correcci\u00f3n moral y pol\u00edtica, impuesta por las normas de la burgues\u00eda franquista que se hac\u00eda poderosa en una postguerra, donde las ideas se redujeron a un acto de obediencia, sumisi\u00f3n y miedo.<br \/>\nPero tambi\u00e9n pertenezco a una generaci\u00f3n de hombres y mujeres\u00a0 que escaparon de la angustia, de la sombra de una muerte cargada de derrota para descubrir en alg\u00fan lugar incierto\u00a0 de nosotros mismos la rebeld\u00eda de un futuro cargado de\u00a0 valent\u00eda. De nuestros abuelos y padres heredamos un patrimonio de silencio,\u00a0 pero tambi\u00e9n, de esperanza, de dignidad. Con ese bagaje, construido con vidas silenciadas pero nunca olvidadas, con ideas prohibidas y a\u00a0 veces mal aprendidas, siempre\u00a0 dichas en voz baja, un d\u00eda quisimos cambiar el mundo e hicimos de ello una manera de vivir.<br \/>\nA los hijos e hijas de los que perdieron la guerra, el franquismo nos arrebat\u00f3 el brillo, el \u00edmpetu, la libertad\u00a0 de una juventud revolucionaria, arrolladora\u00a0 o insolente. Nos arrebat\u00f3 el conocimiento de ese desacato, irreverente y transgresor de la cultura de nuestro tiempo, y la posibilidad de debatir en la universidad, en las f\u00e1bricas o en los barrios, la fuerza revolucionaria y liberadora de los procesos revolucionarios que se estaban asentando en\u00a0 Cuba, Vietnam, Argelia, Guinea Bissau\u00a0 o que emerg\u00edan en Chile y en las vanguardias armadas de Uruguay, de Argentina e incluso de Euskal Herria.<br \/>\nCrecimos, sin\u00a0 muchas cosas. Sin Charlie Parker, sin Sartre, sin Simone\u00a0 de Beauvoir, sin la nouvelle vague, sin poetas y s\u00f3lo nos dijeron lo bonito y bueno que era el sue\u00f1o americano de Hollywood y el S\u00e9ptimo de Caballer\u00eda. Pero tambi\u00e9n abandonamos la adolescencia\u00a0 y nos hicimos j\u00f3venes con la inquietud, la curiosidad, y despu\u00e9s con el inconformismo ante cualquier pensamiento \u00fanico. Los hijos de los que perdieron la guerra fuimos\u00a0 y somos el resultado natural de un desplazamiento ideol\u00f3gico que nos oblig\u00f3 a indagar, a preguntar, a descubrir la fuerza del hecho sencillo y maravilloso de pensar. Emma Goldman, una\u00a0 feminista y anarquista, a la que admiro mucho, dec\u00eda: \u201cel mayor pecado, imperdonable para la sociedad, es la independencia de pensamiento\u201d.\u00a0 De ah\u00ed a la rebeli\u00f3n s\u00f3lo hay un paso, por eso tal vez el objetivo final de toda opresi\u00f3n es que no se piense, porque mientras podamos pensar, no s\u00f3lo existimos, como sentenci\u00f3 Descartes\u00a0 en el siglo XVII,\u00a0 tambi\u00e9n podemos imaginar, so\u00f1ar, crear, debatir,\u00a0 organizarnos, enfrentarnos, rebelarnos y luchar.<\/p>\n<p>Todos, en ese vivir la memoria del que habla Keruak, guardamos momentos que de alguna manera cambiaron nuestras vidas. Momentos decisivos donde tuvimos que elegir y tomar decisiones que nos exigieron lealtad durante toda la vida.<br \/>\nA pesar de pertenecer a la generaci\u00f3n de Mayo del 68 con todo su debate y su explosi\u00f3n ideol\u00f3gica,\u00a0 los momentos pol\u00edticos\u00a0 m\u00e1s importantes de mi vida\u00a0 se sit\u00faan en las movilizaciones contra el Proceso de Burgos en 1970, los fusilamientos del 27 de septiembre de 1975 y, por encima de todos el 3 de Marzo de 1976,\u00a0 un movimiento del que aprend\u00ed y a\u00fan sigo aprendiendo mucho, como persona y como militante de la izquierda abertzale.<\/p>\n<p>El 3 de Marzo de 1976 en Gasteiz,\u00a0 el d\u00eda en el que la clase trabajadora fue masacrada por las Fuerzas de Seguridad del Gobierno espa\u00f1ol y 5 trabajadores fueron asesinados, es, en mi opini\u00f3n, el hecho hist\u00f3rico m\u00e1s deliberadamente olvidado\u00a0 en la historia m\u00e1s reciente de la lucha del movimiento obrero. Lo que all\u00ed sucedi\u00f3 fue una muestra ejemplar de organizaci\u00f3n obrera y eso no cabe duda de que, hoy, molesta.<br \/>\nEs cierto que sobre el 3 de Marzo de Gasteiz, se ha hablado, se ha escrito e incluso se ha teorizado. Todos\u00a0 los trabajos han aportado reflexiones,\u00a0 necesarias e importantes al an\u00e1lisis hist\u00f3rico y social\u00a0 de una lucha que, aunque fuese s\u00f3lo por unos d\u00edas,\u00a0 toc\u00f3 la utop\u00eda de la revoluci\u00f3n, en su sentido m\u00e1s aut\u00e9ntico.<br \/>\nEn Gasteiz sucedi\u00f3 algo que tiene que ver con ese lado de la ideolog\u00eda pol\u00edtica a la que Alfonso Sastre dedic\u00f3 uno de sus \u00faltimos art\u00edculos: los sue\u00f1os y la imaginaci\u00f3n en la lucha y en la construcci\u00f3n del futuro. Una perspectiva que escapa a los an\u00e1lisis formales y te\u00f3ricos del quehacer pol\u00edtico y sindical convencional, pero indispensable para entender, en su plenitud revolucionaria, el 3 de Marzo de Gasteiz.<br \/>\nLo que ocurri\u00f3 en Gasteiz fue la materializaci\u00f3n de un sue\u00f1o de revoluci\u00f3n social que se fue fraguando, pas\u00f3 a paso y conscientemente, en la clase trabajadora y en los sectores populares de una ciudad, sometida durante d\u00e9cadas a la burgues\u00eda franquista.<br \/>\nEl cambio pol\u00edtico y sindical que se barruntaba tras la muerte de Franco y que ya entonces se estaba discutiendo y acordando entre las fuerzas pol\u00edticas que dise\u00f1aron la Transici\u00f3n, sin duda fue un factor de impulso. Sin embargo, las movilizaciones, las huelgas, surgieron en las asambleas, con la urgencia de cambio que desencadena la necesidad de luchar para recobrar la libertad, la dignidad y los derechos. Surgieron en la solidaridad y la unidad, dos valores impl\u00edcitos en las teor\u00edas de Marx y Lenin, y que, en la pr\u00e1ctica, se convierten en sue\u00f1o y en fuerza para luchar, no s\u00f3lo para mejorar un salario o cambiar un sistema sindical, sino para construir un nuevo futuro, capaz de derrotar las estructuras capitalistas.<br \/>\nEn Gasteiz, nada se dise\u00f1\u00f3 desde arriba, todo se construy\u00f3 desde abajo. La organizaci\u00f3n popular y las asambleas marcaron el ritmo de la lucha y de los objetivos a conseguir.<br \/>\nLa solidaridad ante la represi\u00f3n patronal fue imprevisible. Implic\u00f3 a todo el mundo. A una parte de la iglesia, a los j\u00f3venes, a las mujeres, a muchos profesionales\u2026 Las manifestaciones eran constantes. Las asambleas cada vez m\u00e1s numerosas, m\u00e1s participativas, all\u00ed se exig\u00edan derechos para todos, dignidad, igualdad y futuro tambi\u00e9n para todos. Se crearon las Comisiones Representativas que aglutinaban a todos los sectores en lucha y durante tres meses, actuaron como vanguardia de una lucha ideol\u00f3gica que adem\u00e1s de dar conciencia de clase al movimiento obrero y social que estaba naciendo, gener\u00f3 ilusi\u00f3n, dio ese poder extraordinario que da a cualquier proceso o experiencia de cambio social y pol\u00edtico, CREER O SABER que se llegar\u00e1\u00a0 a los objetivos finales. Era el asombro de la memoria, de la certeza de que la\u00a0 utop\u00eda perdida, de la que tanto nos hab\u00edan hablado nuestros abuelos, por fin pod\u00eda ser realidad. Creo que \u00e9se\u00a0 fue\u00a0 un factor imprevisible, incluso para muchos sindicalistas, (organizados en la clandestinidad) y tambi\u00e9n un elemento decisivo en la revoluci\u00f3n del 3 de Marzo. Lo resumir\u00e9 en pocas palabras, Gasteiz fue a la huelga general del 3 de Marzo con la misma\u00a0 conciencia, la misma actitud, el mismo \u00e1nimo y la misma ilusi\u00f3n que los bolcheviques cuando tomaron el palacio de Invierno.<br \/>\nPero para demostrar que la realidad, por inamovible que parezca siempre se puede transformar,\u00a0 quiero destacar el papel que tuvieron las mujeres en el 3 de marzo y que tambi\u00e9n ha sido silenciado<br \/>\nPara entenderlo, la primera pregunta que se deber\u00eda hacer es: \u00bfqui\u00e9nes eran estas mujeres? Mayoritariamente amas de casa sin ninguna experiencia organizativa ni de lucha. Unas mujeres a las que durante d\u00e9cadas se les hab\u00eda ense\u00f1ado que su \u00fanica contribuci\u00f3n a la sociedad era la de mantener el papel de hija, esposa y madre. Mujeres a las que se les hab\u00eda educado \u00fanica y exclusivamente para ser un soporte firme en la familia franquista. Y\u2026. sin embargo, esas mujeres, ante la lucha de sus compa\u00f1eros, rompieron los valores inamovibles del franquismo, se organizaron y se unieron a la lucha y el proceso les fue transformando. Se convirtieron en personas activas, valientes y con capacidad para plantear cuestiones y tomar decisiones Crearon sus propias asambleas y su propia din\u00e1mica organizativa. Su lucha y sus acciones movilizadoras visibilizaron en la calle y trasladaron a\u00a0 la sociedad de Gasteiz la lucha que se estaba llevando a cabo en las f\u00e1bricas. Sin ellas todo hubiera sido diferente y posiblemente, sin su fuerza, muchos hombres hubieran claudicado. Dentro del 3 de marzo, las mujeres llevaron a cabo una revoluci\u00f3n propia, que, sin duda cambio sus vidas y, lo que es m\u00e1s importante, su actitud ante la sociedad.<br \/>\nDespu\u00e9s del 3 de Marzo, las Comisiones Representativas recogieron todos los informes, comunicados y testimonios y actas de asambleas y se edit\u00f3 un libro titulado, Informe Vitoria, elaborado por un grupo alternativo de trabajo. Entre todos los documentos encontr\u00e9 uno, escrito por una persona an\u00f3nima, con una gran fuerza y coherencia ideol\u00f3gica, probablemente militante marxista a juzgar por sus an\u00e1lisis y propuestas Existe un p\u00e1rrafo que llam\u00f3 mi atenci\u00f3n y que apela a ese sentimiento tan adherido a los principios de la utop\u00eda marxista de cambiar el mundo. \u201c\u2026La experiencia m\u00e1s profunda de Vitoria fue la de una clase obrera que so\u00f1\u00f3 con ser libre, que luch\u00f3 por la dignidad del obrero y que se ilusion\u00f3 con cambiar la sociedad. Y es que el sue\u00f1o, la ilusi\u00f3n es un aspecto fundamental en la vida del hombre. Las etapas m\u00e1s creadoras de la historia de los pueblos coinciden con etapas de sue\u00f1os de luchas por las utop\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>Para concluir, \u00bfcu\u00e1l es mi contribuci\u00f3n, la idea que quisiera aportar para ayudar a construir el Socialismo del siglo XXI? Marx dec\u00eda que\u00a0 teor\u00eda y realidad deben encontrarse y operar juntas, el te\u00f3rico de poltrona es inadecuado, lo mismo que el activista\u00a0 que no se gu\u00eda por ideas. Tiene raz\u00f3n, pero la experiencia del 3 de marzo, de otros procesos revolucionarios y de otras luchas liberadoras, enfrentadas al capitalismo, me han demostrado que, adem\u00e1s de buscar la actualizaci\u00f3n cr\u00edtica de otras experiencias\u00a0 revolucionarias\u00a0 bajo la estructura de la dial\u00e9ctica y de la pr\u00e1ctica de las ideas, hay que a\u00f1adirles la ilusi\u00f3n y el convencimiento de que lo que creemos y so\u00f1amos es posible. No he conocido ning\u00fan proceso o lucha,\u00a0 d\u00f3nde no haya existido un hombre o una mujer, que no haya defendido el sue\u00f1o, no la quimera, de hacer realidad\u00a0 sus proyectos de transformaci\u00f3n de la realidad. Y si eso fue y ha sido posible en otros procesos tambi\u00e9n podr\u00e1 serlo ahora,\u00a0 porque las causas, es decir, la ofensiva global e imparable del capitalismo, y los objetivos de derrotar esa ofensiva, son los mismos.<br \/>\nComparto con Nekane\u00a0 Jurado, en su defensa del socialismo identitario, que, reconociendo los aciertos hist\u00f3ricos del marxismo, ning\u00fan modelo socialista\u00a0 puede ser trasladado ni de espacio ni de tiempo. Pero como he se\u00f1alado hace unos instantes, tambi\u00e9n estoy convencida de que es importante y necesario retomar, no s\u00f3lo las ilusiones filos\u00f3ficas, generales y voluntaristas del socialismo ut\u00f3pico, sino, sobre todo y ante todo, la ilusi\u00f3n generada en las batallas que hemos ganado al capitalismo.<br \/>\nComo dijo Allende \u201cel pueblo debe estar alerta y vigilante, debe defender sus conquistas\u201d.Y como no me gustan\u00a0 las palabras adecuar o adaptar, porque implican una aceptaci\u00f3n de lo establecido, yo hablar\u00eda de introducir esa continuidad\u00a0 de los objetivos y la ilusi\u00f3n de alcanzarlos como una cu\u00f1a o vanguardia\u00a0 de rebeld\u00eda\u00a0 y audacia en la realidad actual.<br \/>\nEn este momento de crisis, en que el capitalismo parece haber tocado fondo\u00a0 al mismo tiempo que busca una nueva reformulaci\u00f3n social y pol\u00edtica de sus teor\u00edas, tambi\u00e9n se agudiza\u00a0 el pensamiento \u00fanico y aumenta la falta de derechos econ\u00f3micos de los pueblos, la miseria\u00a0 y la explotaci\u00f3n. Por lo tanto, la lucha de clases, aunque m\u00e1s difusa que antes, vuelve a generar la necesidad de cambiar la sociedad.<br \/>\nPor eso creo que\u00a0 partiendo de las necesidades y los problemas\u00a0 inmediatos que la actual crisis est\u00e1 provocando en la clase trabajadora, en cada sector, en cada colectivo y en cada pueblo,\u00a0 y organizando la acci\u00f3n y la lucha\u00a0 ideol\u00f3gica en el tiempo y el momento que exigen nuestros problemas y luchas cotidianas y, en especial nuestra liberaci\u00f3n nacional,\u00a0 podr\u00edamos confluir en un inter\u00e9s com\u00fan (programa m\u00e1ximo), en una acumulaci\u00f3n de fuerzas y rebeld\u00edas que nos lleve a un escenario de cambio para enfrentarnos al capitalismo como pueblo y como clase.<br \/>\nY\u00a0 desde el asombro ilusionante con que, a veces, me sorprende la memoria, para terminar quiero recuperar unas palabras del discurso que pronunci\u00f3 Salvador Allende, despu\u00e9s del triunfo de la Unidad Popular, el 4 de setiembre de 1970.<br \/>\n\u201cEl hecho de que estemos esperanzados y felices no significa\u00a0 que vayamos a descuidar la vigilancia\u2026Mantendremos los comit\u00e9s de acci\u00f3n popular en actitud vigilante y responsable para responder al llamado de\u00a0 la Unidad Popular, para que los comit\u00e9s de empresas, de f\u00e1bricas, de hospitales, en las juntas de vecinos, en los barrios y en las poblaciones proletarias, vayan estudiando los problemas y las soluciones. Con el esfuerzo de todos\u00a0 vamos hacer un gobierno revolucionario\u201d.<br \/>\nEl esp\u00edritu de estas palabras representa la fuerza y la ilusi\u00f3n de las ideas, (con todas sus diferencias e interpretaciones) de Engels,\u00a0 de Marx,\u00a0 de Lennin,\u00a0 Bakunin, de Emma\u00a0 Goldman,\u00a0 de Txabi Etxebarrieta,\u00a0 de Argala\u2026y de todas y todos los que ayer lucharon por hacer realidad el socialismo y hoy, en Bolivia o en Venezuela y, aqu\u00ed, en Euskal Herria, trabajan por desarrollar el Socialismo del siglo XXI.<br \/>\nPero, quisiera que quedara clara mi idea, el esp\u00edritu de las palabras de Allende procede tambi\u00e9n del sue\u00f1o, de la creatividad\u00a0 y la imaginaci\u00f3n en la construcci\u00f3n del futuro. Representa todo el bagaje ideol\u00f3gico, toda la fuerza revolucionaria que, ahora, debemos recuperar para hacer frente al capitalismo y construir un futuro\u00a0 independiente y socialista. Y,\u00a0 en desacuerdo con Calder\u00f3n de la Barca, no creo que los sue\u00f1os se reduzcan a si mismos en la frase, \u201clos sue\u00f1os, sue\u00f1os son\u201d. LOS SUE\u00d1OS SE CONVIERTEN Y SE CONSTRUYEN EN REALIDADES CUANDO SE LUCHA POR ELLOS. DE LO CONTRARIO, SIEMPRE VIVIREMOS LOS SUE\u00d1OS DE LOS OTROS Y POR LO TANTO SOMETIDOS. Y para terminar quisiera dejar una frase de Ernesto Che Guevara que tal vez sintetiza el mensaje de esta intervenci\u00f3n. ACABEMOS LO DIFICIL Y EMPECEMOS CON LO IMPOSIBLE.<br \/>\nEs decir, enfrent\u00e9monos\u00a0 y analicemos la realidad actual y comencemos a organizar la\u00a0 lucha ideol\u00f3gica en todos los \u00e1mbitos, y as\u00ed derrotar, antes que despu\u00e9s, los valores capitalistas. Una lucha ideol\u00f3gica\u00a0 y movilizadora que, en nuestro caso, nos abra el camino para una liberaci\u00f3n nacional y social. Para conseguir la utop\u00eda final de una Euskal Herria independiente s\u00ed, pero tambi\u00e9n socialista, con todo lo que ideol\u00f3gicamente implica<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En defensa de la Humanidad: hacia un Socialismo del Siglo XXI Intervenci\u00f3n: Amparo Lasheras, periodista.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-1577","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-artikuluak","category-11","description-off"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1577"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1577\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1579,"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1577\/revisions\/1579"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.martxoak3.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}